Flotante
La flotación es una destreza de seguridad importante, pero a menudo los profesores y los padres, ansiosos por ver a sus hijos nadar del punto A al punto B de la piscina, la descuidan. Sin embargo, su joven nadador estará mucho mejor si domina la habilidad de flotar. La capacidad de flotar de frente y de espaldas demuestra que el niño está relajado en el agua y preparado para habilidades más complejas. Los niños nerviosos o ansiosos siempre se moverán cuando se les ponga en el agua porque inconscientemente no se sienten cómodos. Si tu hijo se cae al agua accidentalmente, tendrá más posibilidades de ponerse a salvo si está relajado. Flotar de espaldas es algo que todos los niños deben aprender, ya que es la principal posición de seguridad cuando un nadador no puede alcanzar el borde de la piscina o un lugar seguro.